Uno de los estudios más confiables que llegó a esta conclusión es uno efectuado a lo largo de 26 años, en cual más de 100 mil hombres y mujeres llenaban cuestionarios referentes a su salud y sus hábitos alimenticios. Durante el seguimiento, casi un 5 por ciento de los individuos murieron de alguna condición cardíaca y casi un 8 por ciento de cáncer.
Los expertos se dieron cuenta que había variables que contaminaban los resultados. Y es que quienes consumían más carne roja eran más proclives a fumar, a ser menos activos físicamente y tener un mayor índice de masa corporal. Una vez tomadas en cuenta estas variables se encontró que aun así el aumento de riesgo de muerte prevalecía: cada aumento de 85 gramos de carne roja consumida al día aumentaba el riesgo en 12 por ciento
Sin embargo, los investigadores aseguran que cuando se revisaron los datos relacionados con el tocino, la relación era aún más dramática, llegando el riesgo a alcanzar el 20 por ciento de probabilidad. Esto no es nada nuevo, comentan, aun así, lo que sí es nuevo es el descubrimiento de que la relación es más fuerte de lo que se creía.